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sábado, 28 de diciembre de 2013

Grasas que te hacen adelgazar

Hay que perderle el miedo a las grasas. La realidad, es que son un macronutriente esencial para un correcto metabolismo. Entre sus propiedades y funciones se encuentran:
  • Son el único medio en que se pueden transportar las vitaminas A y E, responsables de la buena vista, la piel hidratada y el pelo brillante, entre otros, y la vitamina D, esencial para la correcta calcificación de los huesos (atención mujeres embarazadas, niños, y personas con osteoporosis u ostopenia)
  • Son un medio de producción de importantes hormonas (entre ellas, la del crecimiento, estrógenos…)
  • Producen sensación de saciedad por largo tiempo y quitan el apetito voraz rápidamente
  • El cuerpo utiliza aproximadamente un 30% de las calorías diarias en grasas.
  • Tienen un índice glicémico cero
Pero todo esto no significa que debamos salir corriendo a comprarnos un paquete de papas fritas. Porque precisamente las grasas que NO necesitamos son aquellas refinadas o recalentadas, como las de las frituras. Estas se acumulan fácilmente en el cuerpo en lugar de ser usadas como energía. Por eso, los aceites vegetales es preferible consumirlos siempre a temperatura ambiente (sobre una ensalada, o una tostada, por ejemplo).
Hace mucho que las grasas saturadas o animales se han convertido en las malas de la película. Bueno, puede despreocuparse porque el cuerpo necesita grasas saturadas también. La clave está en consumirlas en menor proporción que las grasas poli y monoinsaturadas (palta, aceite de oliva, pescados, etc) y no acompañarlas con alimentos refinados o azúcares simples (pan blanco, miel, etc)
Algunos buenos ejemplos (y muy común y erróneamente eliminados de la dieta) son:

Aceite de Coco

Grasa del tipo saturada pero vegetal. Contiene “medium-chain triglycerids”, un raro tipo de grasas que son usadas muy rápidamente por el cuerpo como energía, quemadas como fósforos en el torrente sanguíneo. Un plus, es que el cuepro necesita más calorías para digerir estas grasas, por lo que se podrían gastar unas 45 calorías extra solo digiriéndolas. Es ultra resistente al fuego, por lo que se puede saltear con ella (queda delicioso).
Fuentes: En chile es super dificil encontrar aceite de coco, pero últimamente han llegado a tiendas naturistas como organisk, planta maestra, etc.  Además se puede encontrar en el supermercado coco entero para comerlo como snack, y leche de coco (que es el coco molido con su jugo) en reemplazo de la leche de vaca (intolerantes a la lactosa y a la caseína: ahí hay otra opción). dato: la leche de vaca al tener caseína no se logra digerir bien lo que genera acumulación de grasas (engordar). 

Nueces

Cajú, almendras, pistachos (mani es la excepción, tiene mucha grasa)… Su única combinación de proteínas, fibra y ácidos grasos polo y monoinsaturados, más una cuota de Omega 3 y un puñado de vitaminas y minerales (calcio, vitamina E, magnesio, hierro, potasio, entre otros) los hace un snack perfecto para tu belleza, salud y apetito. Satisfacen mucho y nutren (ojo vegetarianos y veganos).  Todo con un IG muy bajo. Elige las versiones al natural, son más nutritivas.
Fuentes: Puedes consumirlas solas o hechas mantequillas (en la mini primer con algo de sal y una cucharada de aceite o mantequilla (ideal se es ghee en vez de mantequilla), en ensaladas, laminadas o picadas… Como sea de tu gusto! Unas 30 unidades es el máximo, con eso ya tienes todos los beneficios.

Ácidos grasos Omega 3

Ayudan a regular el colesterol, a embellecernos y a estar animados. Son maravillosos y necesarios! Se encuentran en productos como huevos o leche de campo (ideal de cabra), los productos del supermercado no sirven en este caso. Por eso, los que no tienen a la mano esta opción orgánica y sana (un mal del siglo XXI) tiene como gran fuente las semillas de chía (1 o 2 cucharadas al día con yogur, jugos o lo que prefieras) y pescados grasos, como el salmón y el atún (sin sobrecocerlos).
La clave de todo esto es la moderación y ¡gozar!

viernes, 20 de diciembre de 2013

EL PODER DE LA PALABRA EN LA PÉRDIDA DE PESO, LOUISE HAY

LOUISE HAY – EXTRACTO DEL LIBRO “EL PODER ESTA DENTRO DE TI”

La necesidad compulsiva de comer en exceso
Recibo muchísimas cartas de personas que tienen problema de exceso de peso. Siguen una dieta para adelgazar durante dos o tres semanas y la dejan. Entonces se sienten culpables por haberla abandonado. En lugar de apreciar que hicieron cuanto pudieron, se enfadan consigo mismas y se sienten agobiadas por la culpa. Para castigarse, pues la culpa siempre busca castigo, van a restaurantes y comen alimentos que no son buenos para su cuerpo. Si estas personas lograran reconocer que durante esas dos o tres semanas que siguieron un determinado régimen hicieron algo maravilloso para su cuerpo, y dejaran de cubrirse con capas y más capas de culpa, podrían romper el hábito. Podrían comenzar a decir: «Yo tenía un problema de peso; ahora me doy permiso para tener el peso perfecto para mí», y el hábito de comer en exceso empezaría a marcharse. Sin embargo, no es necesario concentrarse demasiado en el problema de la comida porque no es ahí donde está el verdadero problema.

El hecho de comer en exceso siempre significa que hay una necesidad de
protección. Cuando uno se siente inseguro o asustado, se cubre de una almohadilla o capa de seguridad. El peso no tiene nada que ver con la comida. La mayor parte de la gente se pasa la vida enfadada consigo misma por estar gorda. ¡Qué desperdicio de energía! Lo que hay que comprender, más bien, es que hay algo en nuestra vida que nos hace sentir inseguros o en peligro. Puede tratarse del trabajo, el cónyuge, la propia sexualidad o la vida en general. Si tienes un problema de exceso de peso, dé jalo a un lado, no te preocupes por la comida y presta atención a esa pauta interior que dice: «Necesito protección porque me siento inseguro». Es asombrosa la forma en que responden nuestras células a estas pautas. Cuando desaparece la necesidad de protección, cuando comenzamos a sentirnos seguros, la grasa se diluye. Lo he observado en mi propia vida: cuando no me siento segura y a salvo, comienzo a engordar. Cuando mi vida transcurre muy acelerada, y trabajo demasiado y me siento desbordada, experimento una necesidad de protección, una necesidad de seguridad. Entonces digo: «De acuerdo, Louise, ya es hora de que trabajes para sentirte segura. Quiero que sepas de verdad que estás a salvo, que todo va bien y que puedes hacer lo que quieras, estar donde quieras y tener todo lo que está sucediendo ahora mismo. Estás a salvo y yo te amo».

El peso es sólo el efecto exterior del miedo que hay dentro. Cuando te mires en el espejo y veas a esa persona gorda que te contempla, recuerda que estás viendo el resultado de tu antigua forma de pensar. Cuando empieces a cambiar de pensamientos, habrás plantado la semilla de lo que se convertirá en realidad para ti.